Reencuentros

Hay reencuentros y reencuentros, con la familia, con los amigos, con un conocido… todos ellos especiales, y de esto te das cuenta cuando estás fuera y ya no es tan fácil que éstos sucedan.

Cuando te vas de casa, y, sobretodo cuando te vas lejos de casa, los reencuentros son mucho más especiales. Desde que vivo en Dinamarca he podido disfrutar de muchos reencuentros, de esos que se te saltan las lagrimas, como la primera vez que volví a casa.

Era unos días antes de Navidad y llevaba cuatro meses sin ir a casa. Volé desde Copenhague y el vuelo salió con un retraso de casi cuatro horas. No era un retraso cualquiera, el avión estaba estropeado; había la posibilidad de no volar ese día. Lloré, y lloré mucho en una esquina. Tenía miedo de no llegar a casa. Ahora lo pienso y digo “qué pava”, pero si me pasara ahora, volvería a llorar 😉

Llegué a Barcelona tarde y solo buscaba la palabra “EXIT” para salir y encontrarme allí con mi hermana. Se me hizo muy largo.

Vi las puertas que me llevarían al otro lado, a “Llegadas; allí estaría ella.

Se abrieron y escuché “¡ADRIANA!”, y un segundo más tarde ya tenía un koala pegado a mí. Menuda sensación; como cuando dos imanes se buscan y por fin se encuentran. Pero eso no era todo. Entre la gente, allí estaba él, mi padre.

¡Eso sí que no me lo esperaba! Y las lágrimas cayeron solas, sin ningún esfuerzo.

Creo que es en ese momento en el que puedes liberarte de todo lo que les has echado de menos, y todos los momentos en que los has necesitado y no han podido estar ahí físicamente; se van para no volver y te renuevan por dentro.

Hay reencuentros después de años, pero que parece que fuera ayer la última vez que os visteis, y todo se tiñe de color amarillo, ese color que tanto nos gusta 😉 Personas que se cruzaron por tu camino, para quedarse, y caminar a tu lado a miles de kilómetros de distancia, pero siempre allí.

Reencuentros donde te comes el pelo de tu mejor amiga, y piensas que te va a ahogar con sus abrazos, pero algo en ti respira más tranquilo desde que sientes sus brazos rodeándote.<3

Y el que he tenido la suerte de poder vivir hace una semana. El reencuentro con las amigas de siempre, las de toda la vida. Las que no puedes esconder nada, porque lo saben todo. Que te conocen tanto, que luego sonríes sola pensando “¿Cómo se acordarán de eso?

No callar ni un minuto desde el momento en que te encuentras, y mirarlas mientras hablan y pensar en lo afortunada que eres por tenerlas en tu vida.

Hoy, brindo, por esos reencuentros vividos, ¡y los que están por llegar!

 

 

I per vosaltres! Perquè ens seguim retrobant durant molts anys molts anys més. On sigui, però amb vosaltres. 🙂

 

Puedes ver el anterior post aquí. Hasta pronto <3

 

Un comentario en “Reencuentros

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